En esta novela se narran poco más de dos décadas de la vida de Chinto, un chaval de Outeiro, aldea perdida en las montañas de Lugo, que nos descubre su infancia, su mundo lleno de acontecimientos que intenta comprender sirviéndose del modelo de conducta que le suministra el padre y que no es otro que lo de su bisabuelo tocayo, conquistador inagotable de mujeres, aventurero, pirata, amante clandestino huido al Brasil de forma intempestiva, sin haber llegado a conocer su único hijo legítimo. Se retrata el mundo que rodea al cautivo, las personas y sucesos que marcan su manera de contemplar la realidad, la escuela, la religión, el amor, un amor inconveniente que lo ata al lugar de nacimiento y del que acabará huyendo. Abandonará la aldea con la finalidad de olvidar el limitado mundo de relaciones restringidas. Conocerá la villa marinera de Cedeira, gente diversa, un mundo diferente, de mar abierto, antes de marchar al Brasil, huyendo de amores imposibles y con la finalidad de encontrar el hombre que fue su referencia vital. A lo largo de la novela conoceremos las vidas de las distintas personas que se sitúan alrededor de Chinto.