La presente obra pretende tratar los dos aspectos implícitos en la ambig¼edad de su título: las mujeres como objeto y como sujeto del pensamiento, es decir, por una parte, lo que los filósofos pensaron sobre las mujeres, y, por otra, lo que pensaron las mujeres cuando accedieron al estudio de la Filosofía. Se intenta, además, relacionar esos dos aspectos, ya que las mujeres filósofas pensaron, en primer lugar, sobre lo que los filósofos habían pensado acerca de ellas; a cuyo objeto, sus primeros pasos en la filosofía fueron respuestas directas y argumentadas racionalmente a los perjuicios e “ideoloxemas†de sus coetáneos. De ahí que busquemos a coro reconstruir la conceptualización del femenino a partir de los textos de algunos filósofos, pero también reconstruir una genealogía femenina en la historia del pensamiento.
Así pues, en la primera parte de cada división histórica esbozamos una pequeña crítica de la razón patriarcal, y en el contrapunto que le sigue bosquejamos una rápida historia de la teoría y de la práctica feministas, así como una breve selección de filósofas de cada época; todo esto con el fin de visibilizar y recuperar un pasado necesario para iluminar nuestra identidad presente y para orientar nuestro futuro. Porque, como dice Hannah Arendt, la ausencia de memoria o de tradición indica, a coro, la dificultad de conservar y la de innovar y, por lo tanto, la imposibilidad de crear jóvenes significados para el mundo. Cada joven fragmento que recuperemos de una tradición que olvidó deliberadamente el pensamiento de las mujeres obligará necesariamente a re-pensarnos, a producir sentido, a reinterpretar el mundo y, como consecuencia, a transformarlo.
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