No sorprende que el libro Confusión e morte de María Balteira haya conseguido una cuarta edición [...]. Porque es un libro de relatos de un alto nivel literario. Decir eso no sería más que loanza vacía, a no ser por la verdad que contienen estas palabras, desde la calidad y riqueza de la lengua gallega en la que están escritos hasta las muchas facetas que ofrecen con respeto al contexto gallego, de la perspectiva femenina, de las tramas tanto originales como arquetípicas.
Pensamos que el estilo de la autora, Marica Campo, va llevado por un ritmo de agua y naturaleza, ritmo creado por la relación variada e insistentemente contigua que hay en su narrativa entre la mujer, el mundo vegetal y animal. El espacio habitado por las mujeres y los hombres que conocen es también un mundo partillado por las almas. A menudo la voz narrativa avanza casi bailando a través de las descripciones, un ritmo poético que semeja venir de un fluir del inconsciente, de una psicología rescatada de los recuerdos de un pasado, a veces vivido y disfrutado y otras veces casi totalmente olvidado [...]. El público lector en gallego sabe que el pasado remoto de la tierra no carece de incidente en la realidad actual, aunque manos y voces ajenas (también algunas gallegas) hayan contribuido la una conceptualización pintoresca de una Galiza mágica. Por tanto, la magia -desde esta perspectiva del papel que contribuye a la fundación de una identidad cultural- es más que un vistazo que se defina como sensible a lo irracional. El mundo encantado e imaginado no presenta dificultades de interpretación: la magia es quien de sugerirnos muchas cosas, todas hechiceras o atrayentes, esenciales para comprender lo que es la nación gallega [...].
Kathlenn March